Domingo, 20 Septiembre 2009 15:27

A. Introducción

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En esta sección se postula que la violencia y el conflicto no son más naturales al ser humano y su sociedad que la ternura y la cooperación, y que su aparente naturalidad se debe a que forman parte de un constructo cultural predominante en la actualidad. Se propone que llegó a plantearse esta visión de la humanidad como parte del mito justificatorio de la conquista y colonización europeas del resto del mundo. Se analiza su reproducción actual como imaginario hegemónico, quiénes se benefician y perjudican, cómo se propaga y si se puede o no hablar de una conspiración. Finalmente, se exploran algunos mecanismos para cambiar esa cultura de conflicto y ‘agonismo’ por una Cultura de Paz y mutualismo.

En la sección anterior vimos cómo las ciencias sociales han tomado prestado de otras ciencias teorías – muchas de ellas ya caducas – según las cuales el agonismo sería una ley natural del universo, aplicable por igual al mundo natural y al ser humano y sus instituciones. Analizamos algunos préstamos epistemológicos, teorías pseudo-científicas, mitos populares e incluso dogmas religiosos que refuerzan la cosmovisión del agonismo como inherente a la naturaleza humana y la sociedad. Conocimos evidencias científicas según las cuales los seres humanos no tenemos ninguna programación genética, ningún ‘instinto animal’, ningún ‘cerebro violento’, que nos obligue a actuar de manera egoísta, agresiva y competitiva. Vimos que tampoco hay nada en la naturaleza esencial de la sociedad que imponga la existencia de conflictos, pugnas de poder o guerras. Nuestro ADN y sistema nervioso nos proporcionan las herramientas necesarias para realizar los comportamientos que elijamos y construir la sociedad que deseemos.

Una vez establecido que el agonismo no constituye un rasgo inherente e inevitable en la naturaleza del ser humano y su sociedad, procederemos en la presente sección a explorar el concepto de que el agonismo es una actitud aprendida y que, por tanto, constituye un constructo cultural sujeto a ser modificado e invertido.

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